fbpx

Julio Iglesias

Un matrimonio nos dio aviso sobre un gato que sangraba mucho de una pata en una colonia que alimentaban los vecinos pero en la que nosotros realizamos el CER hacía poco tiempo.

Nuestra compañera se pasó a mirar y vio que se trataba de Julio.

Su nombre completo era Julio Iglesias, un vividor conocido por todos los vecinos por ser el padre de todos o casi todos los gatos de la zona. Ya era un abuelito, toda su vida la había vivido como amo y señor de sus dominios, hasta donde las hembras le permitían claro está…. Que todos sabemos que los machos en realidad no mandan en las colonias felinas, solo aparentan hacerlo…

Julio era un señor gato, de los pocos callejeros que pueden presumir de haber llegado a viejos en una colonia, que hasta hacía poco estaba sin controlar.
Precisamente por su edad o por haber llegado a tenerla, se las conocía todas y nos las vimos y deseamos para atraparlo. Imposible, la experiencia es un grado y a Julio de eso le sobraba.

Nos traía de cabeza, las jaulas no servían ¿tal vez una red? Estábamos dándole vueltas y pensando como poder cogerlo.

Pero una mañana el matrimonio nos volvió a llamar, Julio se había movido de su zona, había ido andando por el barrio y coincidencia o no, esa mañana estaba durmiendo dentro de un transportín que siempre tenían abierto en su patio.

Su marido tardó microsegundos en cerrarlo en cuanto vio al gato dentro.

 

Cosas raras que pasan que nos hacen pensar más raro todavía, pues la noche anterior nuestra compañera totalmente frustrada por otro intento fallido de captura, le estuvo hablando, explicándole que queríamos ayudarle.

De todos los sitios donde podía meterse a dormir, casualidad entró al transportín de la familia que nos pidió ayuda. Que alguien nos lo explique que igual empezamos a patinar…

Lo llevamos al veterinario y tenía roto el tendón de Aquiles, tristemente, estuvo tanto tiempo con él roto sin que lo pudiésemos coger, que ya no se podía hacer nada y programaron la amputación de la pata para la mañana siguiente.

Sobraba decir que con una pata menos, Julio jamás podría volver a la calle. Asique decidimos por fuerza mayor que pasase a formar parte de los abuelitos jubilados de nuestro refugio.

Tenía mucho dolor y nos alegraba saber que dejaría de dolerle pronto, pero al mismo tiempo por su edad y su nada sorprendente positivo en el test de inmunodeficiencia felina, nos aterraba la cirugía… Pero la superó aparentemente sin complicaciones.

 

La madrugada siguiente, la luna se tornó roja debido a un eclipse.
La llaman super luna de sangre de lobo, era preciosa y brillante.

Y en ese instante, mientras muchos contemplábamos el momento en que esa hechizante luna desaparecía del cielo, la vida de nuestro abuelito Julio se apagó.

Él era un ser mágico y como tal, la luna lo reclamó en el cielo. No hubo arcoíris para Julio, su grandeza merecía que la propia luna, maquillada para la ocasión, desapareciese del cielo y viniese a buscarlo para llevarlo con ella.

Julio era un gato callejero, viejo y positivo a inmunodeficiencia, tenía todas las papeletas para que algo saliese mal y salió muy mal.
La operación para amputar su pata era necesaria, no había otra opción, pero a pesar del gran trabajo realizado por los veterinarios, un problema post operatorio acabó con su vida.
No teníamos manera de saberlo, Julio se marchó en silencio, mientras dormía.

Nos queda el consuelo de que no sufrió, no se marchó solo y con dolor en la calle, se fue calentito y tras descubrir los mimos por primera vez.
Mientras la magia del eclipse de luna de sangre nos envolvía , un posible trombo en alguna parte del cuerpo de Julio hizo que su vida y nuestras ilusiones también se eclipsasen.

Y entonces nos quedó una terrible sensación de fracaso, una punzante aguja clavada en el pecho y una gran tristeza mezclada con incredulidad.

Quisimos darle la mejor de las vidas el tiempo que le quedase, pero no ha pudo ser…

Ojala hubiésemos podido hacer más.

 

 

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

top

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies