Su historia:

Nito era un gato callejero de una de nuestras colonias controladas.

Es un gato feral, las personas nunca le hemos inspirado mucha confianza… Él era muy feliz en su colonia, amaba su libertad y nosotros siempre le hemos respetado.

Pero en el año 2017, a sus 10 añazos, todo cambió.

Nito no comía ya con ganas, cada día le costaba más… Su pelaje perdió el brillo, empezó a perder peso a gran velocidad… Además, tenía secreción nasal, dificultad respiratoria y secreción ocular.

 

 

¿Tal vez un catarro?

Lo llevamos al veterinario y allí nos dijeron que Nito no comía por culpa de unas terribles llagas en su boca y garganta que le producían mucho dolor.

Había perdido dientes.

Tras una analítica nos confirmaron que Nito era positivo a Calicivirus.

 

 

¿Qué hicimos?

Se quedó con nosotros en el refugio con tratamiento y volvimos a dejarlo en su colonia pasadas unas semanas tras su completa recuperación, allí era feliz.

Pero transcurridos unos meses, volvió a recaer.

 

 

¿Y ahora qué?

El calicivirus le había atacado muy fuerte, de nuevo no podía respirar y su boca estaba en unas condiciones terribles.

Nos dieron una mala noticia, Nito tenía una forma crónica de calicivirus y tendría que tomar medicación de por vida para encontrarse mejor.

Nunca más podría volver a la calle, por su bienestar y por el bienestar de otros gatos callejeros a los que podría contagiar.

 

 

Así que, le dimos una merecida jubilación

Decidimos jubilar al abuelito Nito en nuestro refugio, él amaba la libertad, pero su cuerpo ya no podía soportarla.

Poco a poco fue mejorando con la medicación y una vez estuvo completamente recuperado, le quitamos unas glándulas de debajo de la lengua que habían resultado afectadas y también el resto de sus dientes, que estaban en muy mal estado. ¡El pobrecito se quedó desdentado!

Necesita comer una dieta especial de paté natural. Como no lo mastica, el pienso le hace vomitar… Y humedecido no se lo come el señorito… Las marcas de paté comerciales no están nutricionalmente preparadas para ser la base de una alimentación saludable.

 

 

¿Cómo lleva su nueva vida?

Se ha ido acostumbrando a su nuevo hogar, no termina de confiar en nosotros, pero cotillea todo lo que hacemos y no tiene ningún reparo en pedirnos ¡comida!

Incluso se deja tocar si no tiene forma de escapar de nosotros… Y aunque no quiera reconocerlo… ¡Le gusta!

Además, tiene un muy mejor amigo con el que gamberrear y que siempre está dispuesto a defenderle de nosotras… Cuando tenemos que darle gotas en los ojos por ejemplo…

Nito y Asti se quieren con locura y no soportan estar separados el uno del otro. Si no se ven, se llaman desesperados.

Son uña y carne.

 

 

Respecto al calicivirus…

Tiene épocas buenas y épocas un poco peores. De momento la medicación lo mantiene a raya… Necesita tomar corticos durante el resto de su vida, a la larga esto provocará que viva un poco menos… Pero el tiempo vivido será sin dolor y de calidad.