A este bellezón de gatita la abandonaron en una de nuestras colonias controladas.

Estaba aterrada y los demás gatos le pegaban y no le dejaban comer. No es que fuesen malos, es que no nos cansamos de repetir que abandonar un gato en una colonia, aunque allí se les alimente, no es hacerle ningún favor.

Se asustan, entran en pánico y muchos huyen sin rumbo. Normalmente los otros gatos no les aceptan e incluso les expulsan de la zona, igual que haríais vosotros si un extraño entrase en vuestra casa e intentase comerse vuestra comida.

Por suerte recogimos a Luna antes de que ocurriese una desgracia….

Pasó un tiempo asustada en nuestro refugio, aunque estaba en una jaula los demás gatos le daban miedo. Después logró encontrar una casa de acogida donde volvió a sentirse segura y a ser ella misma.

Más tarde, una pareja se enamoró de ella. Les daba igual que fuese adulta y les importó menos que fuese positiva a inmunodeficiencia felina, les había conquistado desde el primer momento y quisieron hacerla parte de su familia para siempre.