¿QUÉ ES?

La inmunodeficiencia felina (FIV) es una patología vírica que afecta al sistema inmunitario de los gatos.

El FIV produce un a inmunodeficiencia adquirida similar a la del SIDA humano.

No es que esta enfermedad provoque unos síntomas determinados, sino que debilita el organismo haciéndole susceptible a otras enfermedades e infecciones, que no pude combatir.

 

Un gato con inmunodeficiencia es un gato CON una enfermedad, no un gato enfermo.

 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

El FIV no se contagia fácilmente:

  • La enfermedad, sólo se transfiere a través de una mordedura del gato infectado, que traspase la piel del gato sano, donde el virus, presente en la saliva, es inoculado en el torrente sanguíneo.
  • No se puede transmitir a través de los areneros, comederos y bebederos, ni por acurrucarse juntos o jugar, ni por arañazos ni mordiscos superficiales.
  • El virus del FIV es muy frágil y no vive por mucho tiempo una vez está fuera del organismo.
  • La membrana mucosa forma una barrera bastante eficaz contra el virus, por lo que incluso si algunos virus entrasen en la boca del gato sano, es muy improbable que atraviesen la membrana mucosa.
  • Para que el virus realmente infecte al gato cuando entra por la boca, se necesitaría una cantidad diez mil veces mayor de virus presente para que pudiera lograr una infección central.
  • Los gatitos nacidos de una madre positiva FIV raramente son infectados con el virus. En el útero están protegidos por la placenta y, una vez han nacido, la membrana mucosa les previene de la transmisión, a pesar de que el virus está presente en la leche materna.

Los gatos con mayor probabilidad de contagio son los machos adultos no castrados con vida en el exterior.

En una casa particular, es muy improbable que un gato castrado infecte a sus compañeros, siempre y cuando se introduzca al gato de la forma apropiada, haciendo bien las presentaciones para evitar peleas.

 

El virus de la inmunodeficiencia felina (FIV), es una enfermedad exclusivamente de gatos, que no puede ser transmitida a seres humanos ni a otros animales.

 

¿QUE PASA SI UN GATO SE INFECTA DE FIV?

Una vez contagiado se pueden dar tres escenarios:

  • El gato infectado puede combatir la infección y expulsarla, siendo totalmente inmune.
  • Puede convertirse en portador que nunca enferma.
  • En el peor de los casos, terminar con un sistema inmune comprometido, sin presentar ningún síntoma, ni perder calidad de vida.

 

Los gatos positivos a inmunodeficiencia felina (FIV) pueden vivir una vida larga, saludable y normal sin absolutamente ningún síntoma. Y pueden convivir con otros gatos con muy pocas posibilidades de contagiarse entre sí.

Al tratarse de una enfermedad vírica no es curable, solamente hay que estar atentos a enfermedades secundarias, que en caso de contraerlas, su sistema inmunitario no puede combatir por si mismo.

Para favorecer el sistema inmunitario es importante mantener al gato en un ambiente libre de estrés y ofrecerle una alimentación de calidad incluyendo complementos nutricionales saludables. Se están probando vacunas pero todavía no hay ninguna en Europa.

Un gato con inmunodeficiencia no puede tener acceso al exterior, ya que resulta contagioso para otros gatos en caso de peleas. Además, sería susceptible de sufrir lesiones o contraer enfermedades, que al estresar su debilitado sistema inmunitario, lo pondrían en peligro.

 

Un diagnóstico de inmunodeficiencia no es sinónimo de eutanasia y desde Katubihotz estamos totalmente en contra de sacrificar a los gatos positivos.

 

Un gato positivo a inmunodeficiencia felina (FIV), en una casa y bien cuidado, puede tener la misma calidad y esperanza de vida que uno negativo. Por desgracia, en la calle debido a su exposición a infecciones y enfermedades, no duran mucho.

 

NUESTROS BIHOTZITAS POSITIVOS A INMUNODEFICIENCIA FELINA: